Un equipo de investigación en Japón realizó una prueba exitosa al operar de forma continua una bobina de doble pancake fabricada con un nuevo diseño de conductor superconductor a una corriente de 40 kA. El experimento se llevó a cabo enfriando la bobina a temperaturas entre -263 °C (10 K) y -243 °C (30 K).
Este conductor cuenta con una cubierta metálica externa que protege las cintas superconductor internas y fue diseñado sin aislamiento tradicional; de este modo, bajo un campo magnético externo de 7 Tesla se obtuvo un campo local de 8.9 Tesla y soportó una fuerza mecánica de 356 kN/m. Ante cambios bruscos del campo magnético, la bobina mantuvo la corriente de 40 kA sin experimentar quench.
El resultado demostró la viabilidad de integrar el dispositivo en reactores de fusión que requieren campos magnéticos tridimensionales, aunque la tecnología sigue en fase experimental. La empresa planea escalar este diseño a su próximo dispositivo experimental y a una central de fusión comercial a gran escala en la década de 2030.
