Un iPhone 17 Pro que cayó de un avión Cessna en la provincia de Saskatchewan, Canadá, sobrevivió casi ileso tras una caída de 1.1 km. La artista Heather Cline perdió el dispositivo mientras tomaba fotos por la ventana del avión. El teléfono cayó en un campo de canola después de una caída de 3.600 pies (1.1 km).
Gracias a la función Find My, se localizó el dispositivo y una pareja lo encontró casi intacto en el campo de canola. Los objetos planos pueden estabilizarse y ralentizarse debido a la resistencia del aire durante caídas largas. Una superficie blanda, como un campo, absorbe más el impacto que el concreto o el asfalto, aumentando las posibilidades de supervivencia del dispositivo.
Aunque estos eventos son raros, muestran los límites de resistencia de los teléfonos inteligentes modernos. Sin embargo, no todos los dispositivos sobrevivirían a este tipo de accidente. El departamento de marketing de Apple podría decir que estas historias del mundo real tienen un impacto mayor en los usuarios.
