El piloto italiano de Mercedes, Andrea Kimi Antonelli, terminó tercero en el Gran Premio de México y, con 20 años, 2 meses y 7 días, se convirtió en el campeón mundial más joven de la historia de la Fórmula 1.

Aunque a Antonelli le bastaba un noveno puesto para asegurar el título, ascendió al podio con una estrategia arriesgada y dio a Mercedes su primer campeonato de pilotos en cinco años; es el primer título italiano desde Juan Manuel Fangio en 1953.

La carrera la ganó Max Verstappen, que salió con neumáticos más duros, aprovechó la lucha interna de Ferrari y la bandera roja provocada por el accidente de Valtteri Bottas; con esta victoria el piloto neerlandés sube al segundo puesto de la clasificación general.