El estudio dirigido por la Dra. Sarah Coundouris, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Brisbane, examinó la carga tridimensional de las tareas del hogar en 235 parejas heterosexuales. Las cargas físicas (lavar, limpiar, cocinar), cognitivas (planificar la lista de compras, organizar citas) y emocionales (esperar, cuidar, consolar) se evaluaron por separado. Según los propios informes de los participantes, las mujeres declararon cargar en promedio un 25 % más con el trabajo de pensar y planificar el hogar.
Los investigadores también hallaron que las diferencias entre las percepciones de las parejas sobre la división del trabajo estaban relacionadas con la satisfacción en la relación. Las desigualdades percibidas en las tareas físicas y emocionales se asociaron con una mayor insatisfacción relacional en las mujeres. Además, las opiniones divergentes sobre la distribución de la carga cognitiva redujeron la calidad de la relación solo en los hombres.
Dado que la muestra del estudio se limitó únicamente a parejas heterosexuales, se cuestiona la generalización de los resultados a otros grupos. Los autores subrayan que se necesitan más estudios para comprender las dinámicas de las tareas del hogar en diversas demografías, como la comunidad LGBTQIA+ y los nuevos padres. De este modo, podrían desarrollarse guías más amplias sobre el impacto de las cargas invisibles del trabajo doméstico en la salud de la relación.
