La Casa Blanca aprobó un programa que otorga a las empresas privadas la autorización para atacar a delincuentes cibernéticos extranjeros. Este programa permite a las empresas llevar a cabo ataques contra delincuentes cibernéticos extranjeros para destruir sus datos y sistemas.

Las empresas deben pagar una fianza de 1 millón de dólares si incumplen las reglas del programa. Cada operación requiere la aprobación escrita de los funcionarios del Departamento de Justicia y del Departamento de Seguridad Nacional.

El programa abarca dos tipos de actividades: 'Operaciones de Vigilancia Cibernética' y 'Operaciones de Impacto Cibernético'. Un Centro de Coordinación Nacional administrará el programa y la guía de implementación se publicará dentro de los 60 días.