En abril de 1908, el hallazgo de un diamante por el trabajador ferroviario Zacharias Lewala desató una fiebre minera en la zona que los colonos alemanes protegían bajo el nombre de Sperrgebiet. En 1912, Kolmanskop alcanzó una producción anual de aproximadamente un millón de quilates, equivalentes al 11,7 % de la producción mundial de diamantes, y esa riqueza financió la construcción en medio del desierto de un hospital con electricidad, un casino, un teatro, una sala de ópera, una fábrica de hielo y viviendas de estilo europeo.
La ciudad alemana de lujo Kolmanskop, fundada en 1908 en el desierto de Namibia, quedó sepultada bajo la arena cuando se agotaron los diamantes
El hallazgo de un diamante por un trabajador ferroviario en 1908 dio origen a Kolmanskop, que se transformó en una ciudad de lujo con hospital, casino y ópera; el descubrimiento de un yacimiento más rico en 1928 desplazó la minería al sur y los últimos habitantes abandonaron la localidad en la década de 1950, permitiendo que el desierto reclamara los edificios.
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