Investigadores de Brasil expusieron a 40 ratones macho durante 30 y 60 días a partículas con una concentración de 600 µg/m³, 20 veces superior a la de PM2.5 del tráfico de São Paulo.
En la segunda fase del experimento, a una parte de los ratones se les inyectó lipopolisacárido bacteriano para crear una periodontitis artificial.
Los resultados mostraron que la exposición a PM2.5 redujo significativamente la fracción de volumen de hueso alveolar solo en los ratones con inflamación previa, sin generar ese efecto en los animales sanos.
