Naughty Dog, uno de los estudios de desarrollo de videojuegos más destacados de PlayStation, también es conocido por las largas jornadas y las prácticas de crunch de sus empleados. El ex artista de efectos visuales Matt Radford, que trabajó en proyectos como The Last of Us y Uncharted 4, permaneció en la empresa entre 2014 y 2017.
Según Radford, aunque en algunas semanas los empleados llegaron a alcanzar 100 horas de trabajo, esto no era solo una exigencia obligatoria, sino que también reflejaba un entorno de personas muy motivadas que querían superar sus propios límites. Radford describió el proceso como "una presión entre amigos que se motivan mutuamente" y señaló que algunas grandes obras surgieron de ese tipo de esfuerzos y largas jornadas.
No obstante, esta situación también muestra que no todos los empleados comparten esa disposición y que los resultados pueden depender de la capacidad de cada trabajador para rechazar esas horas extra. Las observaciones de Radford coinciden con declaraciones anteriores del diseñador sénior Benson Russell, quien consideraba esta práctica como el precio de la calidad del juego.
