La fábrica de Tesla en Shanghái produjo un récord de 93.579 vehículos en junio, pero las ventas en China continúan con su tendencia de caída desde hace un año. Casi el 40% de la producción se destinó a exportaciones, y más de la mitad de la producción total del segundo trimestre se envió a mercados europeos, canadienses y otros asiáticos. La fábrica de Shanghái se ha convertido en un activo muy valioso para Tesla gracias a los bajos costos de mano de obra, componentes baratos de proveedores locales y los reembolsos de impuestos del gobierno chino relacionados con las exportaciones.
Tesla está trabajando para reducir su dependencia de China en el mercado estadounidense. Las nuevas regulaciones de EE.UU. que prohíben el software de dispositivos vinculados a China dificultan que Tesla obtenga componentes de China para los vehículos vendidos en EE.UU. Tesla ya no importa vehículos fabricados en China para el mercado estadounidense y trabaja con proveedores de Norteamérica para garantizar que los componentes no sean de origen chino.
El futuro de Tesla en China es incierto. The Wall Street Journal informó que los ejecutivos de Tesla han sido encargados de separar las divisiones de China y fuera de China de la empresa, pero Tesla negó que se estén llevando a cabo estos preparativos. Mientras la empresa trabaja para reducir su dependencia de China en el mercado estadounidense, la fábrica de Shanghái sigue siendo un activo muy valioso para Tesla.
