La Fuerza Aérea de EE.UU. probó el programa Collaborative Combat Aircraft (CCA) en condiciones realistas en la Base Aérea Creech en Nevada. Esto significa que el programa ha pasado de entornos de prueba controlados a aplicaciones en condiciones del mundo real. Las pruebas se realizaron para experimentar con la colaboración entre plataformas tripuladas y drones semiautónomos.
El objetivo de las pruebas fue recopilar datos para desarrollar nuevos métodos de uso de drones y planificar cómo estos aviones podrían integrarse en operaciones de primera línea. El jefe de la Fuerza Aérea de EE.UU., el general Ken Wilsbach, destacó la importancia estratégica de esta plataforma, diciendo: 'En los entornos cada vez más competitivos de hoy, la superioridad aérea requiere la rápida implementación de masas asequibles. El CCA es fundamental para este esfuerzo. Al integrar sistemas tripulados, estamos ampliando nuestro alcance y aumentando nuestra letalidad.'
Estas pruebas fueron un paso importante para el programa CCA, ya que los equipos operacionales tuvieron la oportunidad de utilizar los aviones. El objetivo de las pruebas fue establecer tácticas y procedimientos para determinar cómo estos sistemas no tripulados trabajarán junto con los aviones convencionales. Durante las pruebas, la unidad de operaciones experimentales realizó varios vuelos de misión y probó la confiabilidad y el alcance de los aviones.
