Los investigadores demostraron, mediante un estudio publicado el 22 de junio de 2026 en Journal of Cosmology and Astroparticle Physics, que una fuerza gravitatoria adicional sobre la materia oscura no aumenta el crecimiento de la estructura cósmica, sino que la ralentiza en la mayoría de los escenarios.
Este resultado surge porque, aunque la fuerza adicional refuerza la atracción entre partículas, la expansión del universo reduce la masa efectiva de las partículas de materia oscura. La disminución de masa debilita la influencia gravitatoria de las partículas, de modo que, a pesar de una mayor proximidad, el crecimiento total de la estructura se retrasa. El estudio combinó cálculos teóricos con observaciones cosmológicas para evaluar simultáneamente estos dos efectos opuestos.
Los hallazgos subrayan que los modelos que intentan explicar las interacciones de la materia oscura deben considerar no solo el aumento de la atracción, sino también la pérdida de masa. Esto permitirá que encuestas de nueva generación y proyectos de observación, como DESI, delimiten con mayor precisión los límites de las interacciones ocultas.
