En el sureste de Australia, el virus de la gripe aviar de alta patogenicidad H5N1 se está propagando rápidamente a través de especies de aves silvestres como pingüinos pequeños, pingüinos de penacho amarillo, charranes crestados y pelícanos.

A finales de agosto se detectó el virus en un zorro rojo (Vulpes vulpes) en Adelaida, y en septiembre en ejemplares de león marino australiano (Neophoca cinerea), especie en peligro, y delfín común (Delphinus delphis).

La ministra de Medio Ambiente de Australia Meridional, Emily Bourke, indicó que el león marino sucumbió al virus mientras se recuperaba de un ataque de tiburón.

Los científicos advierten que esta cepa, que invade el sistema nervioso central de los mamíferos causando encefalitis grave, representa una amenaza amplia para la totalidad de los ecosistemas.