La capa inferior amarillenta de la atmósfera de Venus fue descubierta en la década de 1970 por las sondas Venera y Pioneer Venus, pero su origen permaneció desconocido durante décadas.

El planetólogo Hiroki Karyu y su equipo de la Universidad de Tohoku desarrollaron un modelo microfísico que demuestra que el flujo continuo de partículas de polvo cósmico alimenta esta capa.

Las partículas de polvo que dejan los meteoros al arder en la atmósfera interactúan con el ácido sulfúrico y crean esta misteriosa capa.