Los equipos de la ESA y Airbus Defence and Space realizaron una simulación a escala real del prototipo 'Charlie' del rover Rosalind Franklin en el desierto de Tabernas, en Almería, antes del lanzamiento del rover a Marte en 2028.
El rover aplicó los planes diarios enviados desde el centro de control ROCC en Italia de forma autónoma; los ingenieros solo proporcionaron supervisión de seguridad en el terreno.
Al finalizar el período de pruebas, se confirmó que el procedimiento de emisión de comandos remotos funcionó sin errores.
