A principios de la década de 1990, Don Bluth y Gary Goldman fundaron su propio estudio tras dejar Disney y firmaron clásicos como 'En busca del valle encantado' y 'Fievel va al oeste'. En el año 2000 pusieron fin a sus carreras en el largometraje de animación con Titan A.E.
La película fue planeada inicialmente por FOX como un proyecto de acción real, en el que se gastaron 30 millones de dólares antes de cancelarlo. Posteriormente, el estudio encargó a la dupla Bluth-Goldman terminarla como filme de animación con un presupuesto de 75 millones de dólares y un plazo de apenas 18 meses.
A pesar de su inexperiencia en el género de ciencia ficción, de no estar habituados a las herramientas de animación asistida por ordenador y de un proceso de producción que entró en un círculo vicioso, los directores lograron completar la película.
