Las células cancerígenas a veces se cubren con una capa densa de moléculas derivadas del azúcar para evadir el ataque del sistema inmunológico. La investigación realizada por el Sanford Burnham Prebys Medical Discovery Institute y sus colaboradores en Norteamérica muestra que esta capa protectora no solo es formada por la propia célula cancerígena, sino que también es moldeada por las condiciones físicas y nutricionales que rodean al tumor.

Los hallazgos, publicados en Science Advances, muestran cómo el microentorno del tumor, que incluye células inmunológicas cercanas, tejido conectivo, vasos sanguíneos, proteínas y carbohidratos, puede influir en esta barrera rica en azúcar.

Los investigadores también han encontrado una forma de reducir esta capa y permitir que las células inmunológicas vuelvan a reconocer a las células cancerígenas.