Una investigación liderada por la Universidad de Birmingham revela que el derretimiento de los mares helados ha aumentado hasta 50 veces el número de partículas formadoras de nubes en la atmósfera. Estas partículas pueden influir en la formación de nubes, lo que a su vez podría afectar el calentamiento global.
Los investigadores señalaron que este aumento es el resultado de la interacción entre la vida marina y la luz solar. Este proceso involucra la combinación de yodo, azufre y compuestos orgánicos.
El estudio indica que estos procesos no están incluidos en los modelos climáticos actuales, lo que sugiere que las predicciones sobre el cambio climático en las regiones polares podrían ser incompletas.
