Investigadores de Ledger Donjon lograron eludir la seguridad del microcontrolador RP2350 de la Fundación Raspberry Pi, considerado 'impenetrable', al atacar desde el reverso del chip con un haz láser de infrarrojo focalizado.
Los investigadores utilizaron una microscopía de emisión de fotones para detectar la posición del registrador de depuración dentro del chip y, mediante un láser IR que atraviesa la pastilla de silicio, invirtieron bits para acceder a la región de ejecución segura.
Después de reiniciar el chip, se leyó la clave secreta de 128 bits que la Fundación Pi había guardado en memoria como parte de su desafío de hacking.
