El astrónomo Pablo Santos-Sanz y su equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (España) utilizaron el telescopio espacial James Webb para seguir el paso de Chariklo frente a una estrella de fondo (ocultación).

Las observaciones revelaron una evolución inesperada en diez años entre los dos anillos, denominados C1R y C2R: el anillo interior se ha densificado mientras que el exterior ha casi desaparecido por completo.

La causa de este cambio aún se desconoce.