Los asientos de banco delanteros se ofrecen nuevamente como opción en los modelos de camionetas y SUV de nueva generación; algunos fabricantes proporcionan esta configuración como estándar u opcional. Este regreso llama la atención de los consumidores que buscan un espacio interior amplio y una experiencia de asiento social.

En la década de 1970, el endurecimiento de las regulaciones de seguridad y la obligación de tener dos cinturones de seguridad separados hicieron que los asientos de banco fueran insuficientes en términos de seguridad; en su lugar, se prefirieron los asientos individuales que brindaban soporte de conducción y protección lateral. En los vehículos nuevos, el asiento de banco se integra con los sistemas de seguridad modernos para abordar esta deficiencia.

El asiento de banco todavía se encuentra en un número limitado de modelos y generalmente se ve en grandes camionetas, SUV y algunos vehículos conceptuales; su adopción generalizada en vehículos de pasajeros urbanos es incierta. La medida en que los fabricantes ampliarán esta característica dependerá de los procesos de aprobación de costos y seguridad.