Los investigadores de la Universidad de Michigan descubrieron 689 especies diferentes de hongos y redes alimentarias complejas en áreas rocosas a 500 metros de profundidad.
Los investigadores señalaron que estos hongos en estas profundidades son mucho más comunes de lo que se estimaba anteriormente y que en una gota de agua pueden encontrarse 250 células de hongos.
Se sugiere que estos ecosistemas podrían afectar las estimaciones de almacenamiento de carbono.
