La Generación Z está redefiniendo la lectura a través de plataformas digitales y métodos de lectura multimodales. Las investigaciones muestran que esta generación está aumentando sus tasas de lectura de libros; según los datos de 2025, el 66% de la Generación Z se define a sí misma como lectora, lo que representa un aumento del 14% desde 2022. Además, el 65% de la Generación Z ha leído al menos un libro impreso en los últimos 12 meses, lo que significa un aumento del 6% desde 2022.

La Generación Z está convirtiendo la lectura en una actividad social. Las librerías y bibliotecas juegan un papel importante en los hábitos de lectura de esta generación. Según los datos de 2025, el 36% de la Generación Z afirma haber encontrado un libro a través de un bibliotecario, lo que representa un aumento del 15% desde 2022. Además, el 85% de la Generación Z desea encontrar otro lugar fuera de casa para relajarse; aquellos que no van a la biblioteca tienen puntuaciones de soledad más altas que los que sí van.

La Generación Z enriquece la lectura con plataformas digitales y la interacción social. Los hábitos de lectura de esta generación se consideran parte de una cultura cambiante en la era digital. La Generación Z ve la lectura no solo como una actividad, sino también como una experiencia social. Esto se considera una señal esperanzadora para el futuro de la lectura.