En 2016, arqueólogos que trabajaban en el Cementerio de Phaleron descubrieron tres tumbas colectivas de los siglos VII y VI M.Ö. En los sepulcros se hallaron los esqueletos de 79 hombres adultos, y muchos estaban atados con cadenas de metal.

Los investigadores, al examinar las pistas químicas presentes en el esmalte dental, descubrieron que estos hombres podrían haber sido locales. Este hallazgo refuta una teoría popular que sostenía que la tumba colectiva había sido realizada por invasores extranjeros u otros foráneos.

Los investigadores sugieren que la tumba colectiva pudo haber surgido a raíz de conflictos políticos locales o ejecuciones autorizadas por el Estado. Además, consideran que estos hombres podrían haber sido delincuentes locales que fueron ejecutados en masa.