En Europa, los pasajeros que viajan en tren pasan aproximadamente una cuarta parte de su trayecto esperando en trenes que no se mueven. El equipo liderado por Francesco Corman y el estudiante de posgrado Matthias Benjamin Andrews García, del ETH Zúrich, analizó los servicios entre más de 31 000 estaciones para determinar esta proporción.
Los investigadores desarrollaron una métrica de eficiencia comparativa con un horario ideal, bajo la suposición de que los servicios actuales mantendrán la misma velocidad y que la capacidad de la infraestructura es suficiente. La eficiencia temporal promedio se sitúa en el 75 %; es decir, si los horarios se sincronizan completamente, el tiempo de viaje podría reducirse aproximadamente en una cuarta parte.
Este hallazgo muestra que la inversión en líneas de alta velocidad no es la única solución, y que las mejoras en los horarios también pueden generar ahorros similares. En regiones periféricas como la Península Ibérica y el sureste de Europa, los tiempos de espera son prolongados; aumentar la coordinación requerirá cooperación internacional y el intercambio de datos.
