Investigadores de Stanford desarrollaron un modelo que muestra que algunos planetas exteriores, que giran muy cerca de sus estrellas y cuya superficie está cubierta de rocas fundidas, pueden mantener una atmósfera densa durante miles de millones de años. El estudio, publicado en 2026 en The Astrophysical Journal Letters, introdujo el concepto de una nueva zona denominada “banco cósmico”.
El modelo revela que las rocas fundidas ralentizan la emisión de gases desde la superficie, equilibrando así la pérdida atmosférica provocada por la radiación estelar. Planetas tipo “mundo de lava” como 55 Cancri e, a pesar de poseer una corteza externa densa, pueden generar suficiente outgassing para compensar una fuerte fuga.
Este mecanismo explica que los planetas más distantes pueden solidificarse rápidamente y atrapar sus gases bajo la superficie, mientras que los más cercanos pueden caer en un “valle sin aire”. Los investigadores esperan que futuros programas de observación prueben estos nuevos límites y amplíen el alcance del modelo de “línea costera cósmica”.
