En un estudio piloto realizado en el campus de Gjøvik de la NTNU, el uso del robot social Pepper como asistente de profesor mostró que los robots pueden ser más efectivos que los profesores humanos en aumentar la motivación de los estudiantes y contribuir al proceso de aprendizaje. El robot tuvo éxito en captar la atención de los estudiantes y animarlos a hacer un esfuerzo adicional en tareas desafiantes.

En el estudio, 15 participantes de entre 16 y 40 años probaron los efectos de los comentarios recibidos de los asistentes robóticos e humanos. Los resultados mostraron que los robots pueden tener un mayor impacto en la atención visual y pueden tener un mejor desempeño que los humanos en ciertas situaciones. Sin embargo, esta ventaja desapareció cuando los comentarios negativos se dieron al final.

Pepper es un robot social desarrollado por SoftBank Robotics y tiene una estructura móvil con 17 articulaciones. El estudio sugiere que los robots pueden usarse como una herramienta de apoyo en la educación, pero subraya la importancia del control humano y las evaluaciones éticas. Los investigadores también señalan la necesidad de estudios a mayor escala y de mayor duración.