En una excavación arqueológica en Polonia se han descubierto pruebas de que un esqueleto femenino del siglo XVII era un "vampiro". La mujer fue enterrada con un peine y una llave, lo que se consideraba una de las formas de protegerse de los vampiros en esa época.
Los investigadores creen que la mujer era joven, pertenecía a una clase social alta y tenía origen escandinavo.
Sin embargo, la causa de su muerte sigue sin conocerse.
