Lyft acordó 272,5 millones de dólares para cerrar un juicio en California sobre la clasificación de sus conductores. Los demandantes argumentaron que la clasificación de los conductores como trabajadores independientes violaba las leyes del estado.

El acuerdo incluye salarios mínimos para conductores, pagos de horas extras, permisos remunerados y pagos de salarios a tiempo. El acuerdo, que aún requiere aprobación judicial, cubre posibles incumplimientos entre el 6 de abril de 2016 y el 15 de diciembre de 2020.

Este acuerdo representa un punto de inflexión en la economía de los 'gig', definiendo el estatus de los conductores y teniendo implicaciones tanto para los derechos de los trabajadores como para los costos de las empresas.