En la laguna de Chia, situada en el distrito de Nkhotakota, en el centro de Malaui, las tierras de cultivo permanecen bajo el agua siete meses después del final de la temporada de lluvias. La vegetación y los desechos acumulados desde febrero en el canal de salida devuelven el agua a la laguna, anegando cultivos de maíz, arroz y mandioca; Ali Maulidi, presidente de la asociación que agrupa a más de 1.000 pescadores, señala que las plantas de mandioca maduras se pudren en el suelo encharcado y que los pescadores no pueden acceder a sus zonas de faena.