El Mazda MX-5 Miata, que normalmente no es el modelo que viene a la mente como coche de turismo, recibe elogios de muchos conductores por su experiencia al aire libre y su conducción divertida. Especialmente en carreteras con hermosos paisajes y pasos de montaña, el motor de ciclo de giro que funciona a altas revoluciones resulta placentero. Esta característica mantiene la eficiencia de combustible en un nivel aceptable en comparación con vehículos más pequeños.
Sin embargo, la cabina para dos personas del coche, el limitado volumen de equipaje y su suspensión rígida, así como el alto régimen en autopistas largas y el ruido resultante, representan desventajas. Los conductores mitigan estos problemas añadiendo estanterías de equipaje, techos rígidos o aislamiento acústico, y activando el control de velocidad constante del vehículo. Además, hacen pausas frecuentes y alternan al conductor para reducir la fatiga física.
La filosofía de diseño del Miata, optimizada para carreteras técnicas y sinuosas, explica que no es el vehículo más eficiente en viajes largos y rectos. Por lo tanto, es importante elegir rutas escénicas y ajustar los hábitos de uso del coche en consecuencia para un viaje placentero. Como indican las fuentes, pequeños defectos como problemas de climatización y batería también son factores a considerar en viajes extensos.
