Microsoft ha confirmado los retrasos en la sincronización que afectan a los servidores Windows Server Update Services (WSUS). Este problema, que lleva más de una semana, impide a los administradores de TI distribuir actualizaciones para los productos de Microsoft en redes corporativas. WSUS fue introducido hace aproximadamente veinte años para gestionar actualizaciones a través de un único servidor local.

Normalmente, WSUS se sincroniza una vez al día con los servidores de Microsoft Update para descargar los metadatos más recientes de las actualizaciones de Windows. Sin embargo, en los servidores afectados, esta sincronización se ha interrumpido, lo que impide a los administradores distribuir las últimas actualizaciones de Windows mediante WSUS o Configuration Manager. El problema afecta a las plataformas Windows 10 (versión 1607 y posteriores) y Windows Server (2012 y posteriores).

Según Microsoft, los problemas de sincronización de WSUS provocan tiempos de sincronización más largos o errores de tiempo de espera en los servidores. El impacto de esta situación se volvió más evidente a partir del 13 de julio de 2026. La empresa ha implementado medidas preventivas para asegurar que los servidores WSUS recién instalados o recreados no se vean afectados.

Sin embargo, se están desarrollando pasos adicionales de mitigación para los servidores WSUS que ya estaban afectados y continúan experimentando problemas de sincronización. Microsoft se centra en soluciones que ayuden a eliminar de forma segura los metadatos afectados. En el pasado, ya se han presentado problemas similares de WSUS, que fueron resueltos por Microsoft.