En Ceuta, territorio español en el norte de África, la policía inició una operación en horas tempranas para trasladar a los migrantes a un campamento portuario con capacidad para 1.700 personas, después de semanas de vida en la costa.
Según la agencia oficial Efe, se transfirieron a más de 3.000 migrantes; en una ruta de 2 kilómetros, algunos grupos rompieron el cordón policial y huyeron, mientras se lanzaban bengalas y se registraba caos.
La operación fue posteriormente controlada y se busca concentrar a los migrantes en el campamento para determinar sus estatutos administrativos individuales.
