La capacidad de la red eléctrica nacional para monitorear voltaje y corriente se hace posible mediante soluciones de ingeniería desarrolladas para la medición segura de corrientes de alta tensión. En corrientes de 5 kA y superiores, las tolerancias y los intervalos entre ellas aumentan para un detalle erróneo, y los transformadores de corriente (CT) proporcionan protección contra sobrecorriente y sobretensión, así como protección diferencial que detecta fugas y condiciones de cortocircuito.
Los posibles fallos por daños en los devanados de los transformadores de corriente pueden provocar la activación de mecanismos de protección del circuito u otras medidas correctivas; esta situación también permite la detección de casos de extracción ilegal de energía.
Dado que los transformadores no son exactamente perfectos, los problemas de precisión vinculados a la saturación del núcleo convierten la selección del tipo correcto en una pericia, mientras que estos sistemas constituyen los cimientos fiables de las redes eléctricas de la sociedad moderna.
