La Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA) informó que el césped natural del Maracaná presenta deslizamiento y falta de agarre, lo que genera riesgo de lesiones, y señaló que expertos han inspeccionado el campo.

Los responsables de la liga y el encargado del terreno, Nick Pappas, defienden que se han realizado reparaciones adicionales y que el campo estará listo para el encuentro.

La NFL disputa partidos en Brasil desde 2024; los dos anteriores se jugaron en el estadio Neo Química Arena de São Paulo, con césped híbrido, superficie que también fue criticada y obligó a los jugadores a cambiar de calzado.