Chrome ahora dificulta el uso de tokens de sesión robados mediante el uso de claves criptográficas basadas en hardware. Este sistema, llamado credenciales de sesión vinculadas al dispositivo, vincula la sesión web autenticada al dispositivo en el que el usuario inició sesión. Este cambio apunta a uno de los métodos de toma de cuentas. Los tokens de sesión del navegador, que se utilizan para acceder a una cuenta sin ingresar la contraseña o la autenticación de dos factores, ahora son más seguros gracias a esta función.
Este sistema se basa en una clave privada creada por Chrome durante el proceso de inicio de sesión y almacenada en hardware protegido. En Windows, este hardware se denomina Módulo de Plataforma de Confianza (TPM), mientras que en los dispositivos Apple se conoce como Entorno Seguro. La clave privada se mantiene dentro de este hardware sin exponerse al sistema operativo o al navegador. Un sitio web que admite el sistema almacena la clave pública correspondiente. Cuando Chrome necesita mantener o renovar la sesión, el sitio puede solicitar al navegador que firme un desafío con la clave privada. Un token robado no será suficiente por sí solo, ya que el atacante necesitaría acceder a la clave protegida para generar una respuesta válida.
Actualmente, esta función se ha lanzado de manera limitada. Está disponible en Chrome versión 147 para Windows y versión 150 para macOS.
