En dispositivos Android, una aplicación que imita una aplicación de defensa civil de Bahrein está aprovechando permisos de los usuarios para robar capturas de pantalla, SMS, credenciales de aplicaciones bancarias y datos de la pantalla de bloqueo. De manera similar, un grupo vinculado a Irán está distribuyendo un software espía llamado MarkiRAT a través de aplicaciones que parecen ser VPN o herramientas de medios. Estas aplicaciones se propagan por redes sociales y simulan copias legítimas de servicios confiables para ganar la confianza de los usuarios.
Los ataques contra sistemas de control industrial también están aumentando. El gobierno de EE.UU. ha confirmado que actores vinculados a Irán están atacando dispositivos PLC de fabricantes como Rockwell Automation, Schneider Electric y Siemens. Los atacantes buscan infraestructuras de agua y energía mediante manipulación de datos en sistemas HMI y SCADA, así como la descarga de archivos de proyecto maliciosos. Estos ataques subrayan la urgente necesidad de implementar medidas como restringir el acceso directo a Internet y garantizar la distribución segura de PLC.
Una nueva técnica de ataque llamada GhostCommit permite forzar una herramienta de desarrollo a robar datos mediante comandos ocultos dentro de una imagen PNG. El texto en la imagen instruye a la herramienta para leer un archivo .env y convertir su contenido en códigos ASCII. Este comando se agrega al repositorio junto con una solicitud de extracción y se activa cuando el desarrollador realiza una solicitud normal a la herramienta de desarrollo. Este método aprovecha la incapacidad de los análisis textuales para examinar imágenes.
