El proceso de mantenimiento de armas láser de alta energía solía extenderse por largos períodos, requiriendo técnicos especializados para volver a unir conexiones ópticas de fibra delicadas. El sistema kWIC Disconnect, desarrollado por Attalon, transforma completamente este proceso. Los usuarios pueden extraer el amplificador defectuoso y reemplazarlo por un nuevo módulo, activando el sistema nuevamente sin realizar ningún empalme de fibra.
El sistema mantiene automáticamente la alineación óptica en cada instalación y realiza una autocomprobación antes de activarse. Esta característica reduce el riesgo de conexiones erróneas y garantiza un rendimiento consistente del sistema. Además, las primeras unidades producidas se fabricaron en instalaciones en Connecticut y Michigan.
Los sistemas láser militares ya han trascendido la fase de investigación y han ingresado al uso operativo. Por ello, la facilidad de mantenimiento se ha vuelto tan crítica como la potencia y la precisión. Attalon afirma que este subsistema mejorará significativamente la logística y la disponibilidad de las armas láser de próxima generación de EE.UU. y sus aliados.
