Gracias a la operación llevada a cabo por la Subdirección de Lucha contra Ciberdelitos de la Dirección Provincial de Policía de Ankara, se identificó a la organización criminal 'C31K', considerada una nueva generación de grupo delictivo. A los sospechosos se les acusa de compartir imágenes supuestamente de bebés y niños en plataformas de redes sociales, y de publicar contenidos ofensivos hacia valores nacionales y religiosos. Además, se difundieron imágenes relacionadas con la quema de la bandera turca y maltrato a animales.
Los sospechosos generaron contenido que crea violencia, amenazas y extorsión, aprovechando las pérdidas de personas conocidas por la sensibilidad social actual, con el objetivo de causar miedo y pánico. Se compartieron también preparativos para ataques armados contra tres escuelas diferentes en distintos estados, previstos para el inicio del nuevo año escolar y educativo.
Se realizaron operaciones simultáneas en 22 provincias con sede en Ankara, resultando en la detención de 27 sospechosos y la incautación de materiales digitales; las investigaciones para la captura de los sospechosos restantes continúan.