128 países, parte de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW), mantienen sesiones en Ginebra.

A causa de los cambios retrasados y la eliminación de texto por parte de Rusia y EE. UU., disminuye la posibilidad de crear normas internacionales vinculantes para armas letales autónomas (LAWS).

Las preocupaciones aumentan respecto al aumento de la automatización en campos de batalla y la dificultad del control humano.