El OV-10 Bronco entró en servicio en 1968 durante la Guerra de Vietnam y se destacó como un avión efectivo en operaciones de contrainsurgencia. El avión estaba equipado con dos motores turbopropulsor Garrett T76 y fue diseñado para tener un rendimiento de despegue y aterrizaje corto, gran resistencia, excelente visibilidad desde la cabina y la capacidad de operar desde aeródromos simples cerca de la línea de frente. Estas características lo optimizaron para misiones de vigilancia aérea, control aéreo avanzado, ataque ligero, reconocimiento armado y coordinación del campo de batalla.

La mayor fortaleza del OV-10 Bronco era su diseño como un avión de campo de batalla simple. Sin embargo, debido a los ciclos de suministro militar, experimentó un cambio de misión y se volvió más grande, más pesado y más complejo, desviándose del concepto original LARA. Aun así, se mantuvieron las fortalezas principales del Bronco y cumplió eficazmente sus funciones durante la Guerra de Vietnam.

El Bronco se convirtió en un nodo efectivo de mando y control aéreo durante la Guerra de Vietnam gracias a su capacidad de permanecer en el aire durante largos períodos y su habilidad para identificar posiciones enemigas a bajas velocidades. Además, demostró ser una plataforma efectiva de apoyo aéreo cercano, capaz de transportar cohetes, bombas y cápsulas de armas en sus puntos de anclaje externos. Aunque el Bronco fue retirado del servicio en EE.UU. en 1995, continuó sirviendo en la Fuerza Aérea de Filipinas hasta 2024.