En Florida, la policía de Oviedo, en una operación, detuvo a Evan Meyer, de 24 años, acusándolo de destruir una cámara de vigilancia falsa y lo juzgó por tres delitos. Meyer, creyendo que había destruido una cámara real de Flock, arrancó el dispositivo de imitación fabricado en casa con una impresora 3‑D usando una podadora.

Según las acusaciones, el costo de una cámara real de Flock es de aproximadamente 800 dólares, mientras que el dispositivo falso tiene un costo mucho menor y no requirió gasto del presupuesto municipal. Meyer había estimado que la instalación del dispositivo podría costar cinco mil dólares; los cargos incluyen daños materiales superiores a 1 000 dólares, robo entre 750 y 5 000 dólares y daño a equipos electrónicos.

El alcalde de la ciudad señaló que la operación se mantuvo en secreto para él y que la situación es controvertida; también informó que Oviedo está revisando su contrato con Flock. En todo el país, aproximadamente 6 000 comunidades están considerando desactivar o reevaluar sistemas similares de lectores de matrículas apoyados por IA.