Propietarios de Tesla, al usar la función Full Self-Driving (FSD), graban conductas ilegales como dormir, jugar y ver videos y las comparten en Instagram, TikTok y X. En estos videos se observa al conductor sentado en el asiento mientras el vehículo avanza por sí solo y la carretera está despejada.

Tesla intenta medir la atención del conductor mediante una cámara interior que sigue los ojos y el momento de giro del volante; sin embargo, algunos usuarios engañan la cámara con objetos como peso o una hoja de papel doblada, e incluso venden aplicaciones y dongles que desbloquean la reproducción de video. Aunque en 2026 la empresa endureció la supervisión basada en cámaras, estos métodos de elusión siguen siendo comunes.

FSD sigue siendo definido como un asistente de conducción "controlado" y la responsabilidad legal recae totalmente en el conductor; dormir, jugar o usar una laptop se considera conducción negligente y es delito en todos los estados de EE. UU. Con el aumento de estos videos, Tesla se enfrenta a demandas por 14,5 mil millones de dólares, una indemnización de 243 millones de dólares y una investigación de NHTSA que abarca 3,2 millones de vehículos.