Las pruebas de manejo a domicilio se realizan cuando un vendedor lleva un vehículo a la casa o al lugar de trabajo del posible comprador y le ofrece una experiencia de conducción. Este método se ha vuelto una práctica habitual, especialmente desde 2025, cuando Tesla comenzó a usarlo para mostrar su función de conducción totalmente autónoma supervisada, y Nissan y Kia también lo ofrecen. Algunos vendedores brindan este servicio por iniciativa propia incluso para modelos que la marca no ofrece oficialmente.

Las normas de venta puerta a puerta de la FTC exigen que, en transacciones superiores a 25 dólares, se informe al comprador de su derecho a cancelar el contrato dentro de los tres días hábiles; por eso los vendedores evitan hablar de financiamiento o de las condiciones de venta durante la prueba de manejo a domicilio. Si el vendedor no informa al comprador sobre este período de enfriamiento de tres días, puede enfrentar multas de hasta 53.088 dólares en total. Sin embargo, no todos los modelos pueden estar disponibles para la prueba de manejo a domicilio; a veces los vendedores pueden usar otro vehículo de demostración en lugar del modelo solicitado.

Además, si el comprador ya visitó un concesionario y negoció las condiciones, la interacción en casa se considera solo una entrega o firma y no se aplica la regla del período de enfriamiento. Frente a estas limitaciones, la prueba de manejo a domicilio sigue siendo una opción que ahorra tiempo y se recomienda a los compradores vivir la experiencia de conducción.