La regla del 107 % en la Fórmula 1, que se empezó a aplicar en 1996, establece que los coches que participan no pueden dar una vuelta en un tiempo más lento que el 107 % del tiempo del piloto más rápido. Esta regla se creó a principios de los años noventa porque cada vez había más coches no competitivos que se incorporaban a la carrera y alteraban el desarrollo del evento. La regla fue eliminada en 2003, pero se volvió a aplicar en 2011 y sigue vigente hoy.
La necesidad de la regla se demostró con un análisis realizado en 1995. Ese estudio mostró que, entre 1989 y 1995, en el Gran Premio de Francia, al menos un coche no podría participar según la regla del 107 %. En 1991, de 34 coches, 8 no habrían podido competir bajo esa norma. La presencia de vehículos tan lentos representaba un riesgo de seguridad y no resultaba atractiva para el público.
La regla resultó decisiva en 2012, cuando en el Gran Premio de Australia los dos coches del equipo HRT no pudieron iniciar la carrera. Sin embargo, en el Gran Premio de Hungría de 2016, debido a banderas rojas y condiciones climáticas adversas, los comisarios permitieron que los pilotos compitieran basándose en los tiempos registrados en las sesiones libres, a pesar de que no hubieran logrado una vuelta suficientemente rápida.
