La etiqueta Energy Star indica que el refrigerador supera los estándares mínimos de eficiencia energética de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) y consume menos electricidad. Esta etiqueta señala que el refrigerador es un 9% más eficiente energéticamente que otros modelos, lo que puede traducirse en ahorros significativos con el tiempo.
Los refrigeradores con certificación Energy Star logran esta eficiencia gracias a mejoras en la ingeniería, como compresores de alta eficiencia, mejor aislamiento o una gestión más efectiva de la temperatura. Durante su vida útil promedio de 12 años, estos refrigeradores pueden ahorrar aproximadamente 150 dólares cuando reemplazan a un modelo antiguo.
Sin embargo, la etiqueta Energy Star es diferente de la Guía de Energía Amarilla, requerida por la Comisión Federal de Comercio. Mientras que la Guía de Energía Amarilla estima el consumo anual de energía y los costos de operación del dispositivo, la etiqueta Energy Star indica si el dispositivo supera los criterios de eficiencia de la EPA.
