Los investigadores recrearon el rostro del Homo sapiens más antiguo conocido a partir de fósiles hallados en Jebel Irhoud, Marruecos. Los restos, de 315.000 años, indican que nuestra especie surgió en el norte de África hace más de 300.000 años.
En 1961 se descubrió el fósil de Irhoud 1, que inicialmente se clasificó como un neandertal africano, pero análisis de 2017 confirmaron que pertenecen a Homo sapiens que vivieron hace 315.000 años. El nuevo estudio muestra que estas primeras personas tenían características craneales más antiguas que los humanos modernos.
Los investigadores combinaron componentes obtenidos de diferentes fósiles para crear un modelo tridimensional del cráneo; el resultado se asemeja a un adulto humano moderno y tiene un volumen cerebral de 1.230 cc. Para el rostro, mapearon la distribución de los tejidos blandos, lo que permitió una reconstrucción realista.
Los autores del estudio señalan que estos retratos ofrecen una buena instantánea de los primeros Homo sapiens, aunque el aspecto exacto no está determinado. La falta de datos de tejidos blandos significa que las reconstrucciones se basan en datos de poblaciones modernas.