Tras los conceptos del R5 y el R4, Renault revive otro icono de su pasado deportivo, el Renault 8 Gordini de 1964, transformándolo en un coupé eléctrico de 270 CV. Con 4,12 metros de largo, 1,88 metros de ancho y apenas 1,27 metros de alto, el vehículo fusiona códigos clásicos —llantas de 19/20 pulgadas de alto brillo, tomas de aire cuadradas, seis faros redondos y una doble franja blanca— con proporciones hipermodernas. Partiendo de más de 300 bocetos, el equipo de diseño sustituyó la carrocería sedán de cuatro puertas del original por una silueta de coupé baja y ancha que recuerda a los coches de rally actuales.