En Estados Unidos, algunos sistemas antirrobo basados en Bluetooth instalados por concesionarios permiten a los ladrones desbloquear vehículos sin el conocimiento de los propietarios. Estos dispositivos utilizan conexiones Bluetooth para bloquear y desbloquear los automóviles, pero debido a vulnerabilidades de seguridad, los atacantes pueden acceder a los vehículos a distancia aprovechando estas conexiones. 2.2 millones de automóviles están afectados por esta debilidad.
Estos sistemas suelen ofrecerse a los compradores de automóviles como una medida de seguridad adicional, reemplazando los sistemas originales de llaves de los fabricantes. Sin embargo, algunos dispositivos son fáciles de comprometer debido a la falta de cifrado o a códigos de conexión fijos. Investigadores de seguridad señalan que estos dispositivos no son actualizados regularmente por los fabricantes, y los usuarios permanecen en riesgo sin ser conscientes de ello.
Esta situación exige elevar los estándares de seguridad digital en el sector automotriz. Los propietarios de vehículos deben verificar el origen y las actualizaciones de los dispositivos Bluetooth, y comunicarse con los fabricantes para corregir las vulnerabilidades si es necesario.
