En Beijing, del 22 al 26 de agosto, se celebró la World Humanoid Robot Games, donde algunos robots humanoides superaron el récord mundial de 100 metros de Usain Bolt. Sin embargo, durante la carrera, los robots chocaron contra barreras y cayeron; varios se rompieron por la cintura, generaron chispas y se incendiaron.

Los expertos indican que este logro se debe a importantes avances en el control de cuerpo completo de los robots; la sincronización de todas las articulaciones permite correr a alta velocidad. No obstante, la capacidad de frenado brusco de los robots sigue siendo insuficiente, lo que incrementa el riesgo de colisión y caída.

En el evento, los robots quedaron rezagados respecto a la velocidad humana en tareas cotidianas como lavar y colgar ropa, lo que evidencia limitaciones para su uso comercial. El apoyo de los medios estatales chinos y del municipio de Beijing subraya el rápido crecimiento del sector robótico del país y su mercado potencial.