La tenista kazaja de 27 años, Elena Rybakina, llegó casi sin poder caminar al US Open tras agravar su lesión en el pie durante el cuartos de final contra Iga Swiatek en Cincinnati. A pesar de que los resultados de la resonancia magnética parecían poco esperanzadores, pudo prepararse para el torneo gracias a un programa de recuperación personalizado con su equipo y un médico en Australia, y ganó sus primeros cuatro partidos sin ceder un set.